En el dia de hoy cuando se celebraba la segunda carrera de la temporada hemos podido asistir a unos de los finales de carrera menos esperados de la historia de la Formula1. La carrera ha terminado a 23 vueltas del final por causa de la lluvia monumental que ha caido en en circuito de Sepang. Esta incidencia meteorológica adversa ha obligado a sacar la bandera roja y paralizar la carrera hasta que se decidiese lo que hacer por parte de la dirección de carrera, a final y después de esperar casi una hora se decidió dar por concluida la prueba haciéndose un reparto de puntos un tanto peculiar. Se repartieron la mitad de los puntos a los ocho primeros clasificados por no haberse completado al menos el 75 por ciento de la prueba. El ganador de la prueba fué Jenson Button seguido de Nick Heidfeld y en tercera posición se situó el piloto de Toyota Timo Glock, lo cual demuestra la mejoria notable del equipo japonés.
El bueno de Button está destinado a no ganar ninguna carrera normal. Su primera victoria fue un caos sobre mojado; la segunda, hace una semana en régimen de Safety Car.
La tercera se la ha adjudicado en Malasia, sentado en su coche, sin casco, esperando, ya que la carrera estaba parada en bandera roja.
Estas son las consecuencias, más o menos directas, de las decisiones de Ecclestone en pos de una mayor audiencia en Europa. El horario de tarde es más propenso a la lluvia en un país amenazado por los monzones que el horario de mañana, y eso lo han sufrido hoy los pilotos en sus propias carnes. Una carrera que empezaba sobre seco y que posteriormente se convertiría en una piscina de cinco kilómetros y medio de largo.
La clasificación, totalmente en seco, estuvo a punto de ser testigo del ridículo más espantoso de la década para Ferrari. Confiados en su rendimiento, ambos pilotos salieron a pista y marcaron un buen tiempo en sólo cuatro vueltas. Volvieron al box, y al final de la Q1 Räikkönen era P14 y Massa P16; esto es, Massa quedaba fuera de la lucha por la pole en la primera ronda y Kimi se salvaba por los pelos. En Q2 y Q3, el finlandés salvó un poco los muebles de la Scuderia, aunque siempre lejos de los equipos con “difuso” difusor. La pole sería nuevamente para Button, seguido de Trulli y Glock. Kimi Räikkönen saldría desde la séptima posición y Fernando Alonso desde la novena tras aplicar las sanciones a Barrichello y Vettel.
El miedo a la lluvia era evidente, pero el show “must go on” y tras la vuelta de calentamiento, los semáforos apagaban sus luces rojas y comenzaba el espectáculo. Salida muy movida, con un Button algo lento y Alonso, Räikkönen y Rosberg adelantando numerosas posiciones. Kubica se quedaba clavado, mientras los dos únicos pilotos KERS (Alonso y Räikkönen) llegaban a la primera curva en trazadas opuestas. Kimi usaba el exterior para intentar subir a la tercera posición, pero Button le frenaba y Alonso usaba el interior para ponerse por delante del finlandés. A la salida de la curva, Barrichello adelantaba al Ferrari y comenzaba su acoso al Renault. Rosberg lideraba la carrera tras su gran salida y aguantaba a Jenson Button con maestría, mientras que los McLaren corrían diversa suerte: Hamilton estaba en plena remontada, mientras Kovalainen se salía de pista por un error propio.
Fernando Alonso se encontraba entonces entre los dos Brawn GP; situación incómoda donde las haya. El asturiano luchaba por mantener la posición frente a las embestidas de Rubens Barrichello, pero finalmente el brasileño conseguía el adelantamiento al final de la recta de meta. Ahora el problema de Alonso tenía apellido nórdico, ya que Kimi venía a por todas, entre otras cosas porque tenía detrás a Webber y Glock empujando con muy mala intención y el Renault era bastante más lento (Alonso llevaba casi 20 kilos más de combustible que Räikkönen). Por suerte para el finlandés, Glock y Webber ya se peleaban entre ellos e incluso Glock intenta un adelantamiento imposible en el cual rompía las derivas laterales de su alerón delantero. Mal menor, el alemán sigue en pista como si nada.
Mientras tanto, Rosberg sigue liderando y marcando muy buenos tiempos. Sebastian Vettel, que tras su sanción salía desde la decimotercera posición, se encontraba ahora en plena lucha con Nick Heidfeld. El acoso del Red Bull lleva a “Quick Nicky” a cometer un pequeño error, suficiente para que Vettel lo sobrepase al igual que Hamilton. Poco después, Alonso sufre de inestabilidad en la misma frenada que Heidfeld y Kimi se lanza al interior para aprovechar el momento. Mark Webber es ahora quien lucha por adelantar a Fernando y en una vuelta lo consigue. Sin duda, la carga extra supone un lastre excesivo para el bicampeón. Por detrás de él, Glock recibe noticias de que Vettel viene como un cohete, sacándole más de un segundo por vuelta. En tres vueltas está pegado al Toyota, increíble el ritmo del joven alemán. Bueno, no tan increíble, que en esa misma vuelta entra a repostar. La posibilidad de lluvia juega en su contra al repostar tan pronto ya que podría perder todo lo ganado hasta ahora.
En la vuelta 15 entran Rosberg, Glock y Sutil, y en las siguientes vueltas paran Webber, Trulli y Räikkönen, este último con la particularidad de que en la Scuderia deciden ponerle las full wet, neumáticos de lluvia extrema. Lo cierto es que algunas gotas de lluvia se apreciaban, pero insuficiente incluso para neumáticos intermedios. La previsión de abundante lluvia les lleva a tomar esta decisión, aunque Kimi empieza a pasarlo mal en poco tiempo; la pista está seca y los full wet se degradan con facilidad.
De hecho, Button y Barrichello entran a repostar y montan slicks. En la otra punta del circuito, Sebastian Vettel adelanta a Räikkönen como un avión, y el monitor de tiempos muestra que Kimi es el piloto más lento en pista. Poco después, en la vuelta 21, varios pilotos se salen en la curva 6 a causa de un charco. La lluvia hace acto de presencia y los pilotos se dirigen en masa al pitlane para cambiar sus neumáticos. Podría parecer que esto beneficiaba a Räikkönen... pero no. Por radio, el finlandés comunicaba a su equipo que tenía los neumáticos destrozados.
La salida masiva del pitlane es un auténtico caos y los más hábiles aprovechan para ganar posiciones. Por ejemplo, Webber supera a Hamilton; pero en la recta de meta, Hamilton hace buen uso de su KERS y recupera la posición antes de la frenada. Sin embargo, el australiano se defiende con uñas y dientes y no cede un ápice, atacando al inglés y devolviéndole el adelantamiento en la lucha más bonita de lo que llevamos de campeonato. Webber se sale en una curva y Hamilton aprovecha, aunque a su vuelta a pista el australiano de nuevo le adelanta y además fija su atención en Heidfeld, al cual también consigue adelantar. Increíble lucha por las quinta, sexta y séptima plaza. Simplemente precioso.
Las diferencias entre pilotos con intermedios y con full wet son enormes. Glock alcanza a Hamilton y lo deja atrás como si nada. Idem con Heidfeld. Massa también se acerca al grupo y, de hecho, lanza un ataque demoledor a Hamilton con el cual el inglés retrocede hasta la novena posición, por delante de Piquet, Alonso, Nakajima y Räikkönen. Button, Rosberg y Trulli lideran la carrera con cierta tranquilidad por no verse envueltos en luchas por posiciones. Hamilton decide entonces montar intermedios y se dirige a la calle de boxes, como ya había hecho Vettel una vuelta antes. No obstante, Lewis se quejaba de que su limitador de vueltas se accionaba demasiado pronto. La carrera es en estos momentos una lotería y cualquiera puede sacar tajada del caos provocado por la lluvia monzónica.
Ahora son Button, Webber y Massa los que entran a repostar. Kimi también entra, aunque su carrera está prácticamente arruinada. En la siguiente vuelta, la lluvia ya es fuerte y alguna curvas son peligrosas hasta con intermedios, así que Glock, Massa y Button vuelven a entrar para montar los full wet. Las cámaras, sin embargo, enfocan a Vettel quitando el volante de su Red Bull tras una salida de pista. Una pena para el joven alemán, que estaba haciendo una gran carrera.
Trulli y Barrichello van también a boxes, pero la pista ya no es un circuito de Fórmula 1 sino un río de considerable caudal. El Safety Car sale a pista para evitar accidentes y la bandera roja no se hace esperar. La carrera se detiene.
Los pilotos llevan sus coches a las posiciones de salida, y algunos incluso se bajan del coche y se quitan el casco. Mark Webber habla con todos los pilotos y la opinión general es no continuar con la carrera por seguridad. Lo cierto es que la visibilidad era casi nula, las nubes tapaban el cielo y comenzaba a atardecer en el Circuito Internacional de Sepang. En Ferrari dan por hecho que la carrera ha terminado y llevan el coche de Kimi al box. Al finlandés, poco después, se le veía ya en ropa de calle y tomándose un helado, por lo que todo parecía indicar que la Scuderia no tenía intención de sacarlo a pista de nuevo.
Efectivamente, a falta de 10 minutos para completar las dos horas máximas, la carrera se termina y se reparten los puntos. Al no haberse cumplido el 75% de las vueltas, el reglamento dice que se otorgará la mitad de puntos a cada posición. Así pues, y después de que Charlie Whiting en persona comunicara a Heidfeld y Glock que sus posiciones reales no eran las de los monitores, la clasificación quedaba con Button como ganador, acompañado en el podio por Heidfeld y Glock. Trulli, Barrichello, Webber, Hamilton y Rosberg cerraban la zona de puntos, puntos a la mitad como hemos dicho. Por lo tanto, la clasificación general de pilotos queda con Button a la cabeza con 15 puntos, seguido de Barrichello y Trulli con 10 y 8.5 puntos respectivamente.
La próxima carrera será en dos semanas, el GP de China 2009 en Shangai.
Fuente: www.Thef1.com